Tom/Ginny. G. Angst.
Rating: G
Spoilers: La cámara secreta
Disclaimer: Todo lo que reconozcais es propiedad de Rowling.
Notas: Respuesta al reto "Tom/Ginny"
Hace ya años que se marchó. No queda ni rastro del escalofrío que tanto le gustaba identificar con él, aquel temblor inconsciente que nacía en la base de la nuca y recorría parte de su espalda antes de morir en la cintura. Quizá sólo era una corriente de aire, un soplo entre las piedras viejas del dormitorio, pero prefería creer que era él de alguna manera.
Sin embargo ahora es verano y en el calor de La Madriguera ningún escalofrío se atreve a romper el bochorno de Agosto. Sería un alivio, entre el sudor que pega la camiseta y los gritos de sus hermanos jugando en el jardín. Cuando tiene tanto calor le cuesta creer que en algún momento ha sentido frío y se ha arrebujado entre las mantas, sin poder apartar la sensación de que sus dedos se congelaban, sin poder dejar de escribir. Con el calor los dedos se vuelven pegajosos sobre el cuaderno en blanco. Sería un alivio que él volviera, y con él, el frío. Ginny duda que en adelante sea capaz de asociar el frío a otra cosa que no sea él, a las manos heladas e invisibles que la apartaban el pelo de los ojos durante el primer año, horrible primer año, un sitio nuevo, caras nuevas, gente que no conocía pero que parecían conocer perfectamente a toda su familia.
Una Weasley, dios mío, a cubierto. Y risas.
Una Weasley, ¿otra futura prefecta pesada? Y risas.
Otra Weasley con libros heredados. Y carcajadas. Los Slytherin siempre se daban cuenta de esas cosas.
Lo peor es que aunque el primer año fue horrible, en algunos momentos desearía volver.
Encontró un cuaderno hace un par de semanas, en Flourish & Blotts. Es viejo, y se parece tanto que no pudo evitarlo. El papel se parece, es áspero, color crema, igual que el helado de vainilla que su madre prepara cuando está de buen humor. Se lleva la pluma a los labios como si no supiera comenzar una simple carta. Cuando finalmente escribe, la punta cruje antes de empezar a dejar un rastro de tinta.
"Tom, ¿estás ahí?"
Por un momento incluso recuerda su aspecto. A veces sucede; aunque cuando le vio ya todo era distinto, no puede evitar ponerle rostro a los recuerdos del diario. Se pregunta dónde está, quizá sentado en alguna especie de Sala Común, leyendo un libro, esperando a que el cuaderno le llame. Esperando para poder hablar con ella, porque Tom es alguien distinto, distinto a la persona en que se convirtió. El cuaderno ya no está en blanco, pero nada se ha añadido a la solitaria frase de Ginny. Lo pone sobre sus rodillas y lo intenta de nuevo.
"¿Me escuchas? Tom, vuelve por favor..."
Y cuando pasan los minutos se da cuenta que no va a volver. Se levanta de la cama, abre un armario y deja el cuaderno sobre el montón idéntico. Quizá la próxima vez sea el que busca.

Me suena haber leído este ya, pero por si acaso vuelvo a decirte lo mucho que me gusta. Adoro los Tom/Ginny, y se encuentran poquísimos T.T Creo que otro día que tenga más tiempo me pasaré a ver cuáles más tienes de HP por aquí. Y que sepas que sigo enamorada del de "Hueles a Black" (luv!)
Es que me aburría mucho esta noche y he encontrado tu blog, así que después de leermelo entero me he dedicado a visitar el resto de tus webs (LJ, esta de fics... ^^). A ver si empiezo a pasarme más, porque tanto tus comentarios sobre todo como tus fics merecen la pena.
Espero que te lo estés pasando muy bien en Edimburgo por cierto! ;)